Las diferentes etapas de las transiciones
En la vida, las transiciones establecen hitos importantes que conforman nuestro viaje y definen nuestro crecimiento. Como menciona William Bridges en su libro «Transiciones: Cómo entender los cambios de la vida», comprender las etapas de las transiciones es esencial para navegar con éxito a través de los giros y vueltas de la vida.
Bridges menciona tres fases fundamentales inherentes a todas las transiciones, estas se denominan: «dejar ir», «la zona neutral» y «el nuevo comienzo». Estas etapas resumen la esencia de la evolución personal y ofrecen una hoja de ruta para aceptar el cambio.
Dejar ir es el paso inicial en cualquier transición. Implica dejar atrás viejos patrones, puestos y relaciones para dejar espacio a nuevas experiencias. Bridges dice acertadamente: «Debes dejar atrás tu pasado para aceptar tu futuro». Esta fase requiere introspección y especialmente coraje cuando individuos enfrentan la incomodidad de tener que dejar atrás un territorio familiar para embarcarse en caminos inexplorados. Estoy bastante seguro que la mayoría de nosotros, que al menos una vez hemos pasado por transiciones laborales, hemos experimentado este amargo sentimiento.
La «zona neutral» surge como un espacio de transición entre lo viejo y lo nuevo. Es un período emocionante que combina exploración, reflexión e incertidumbre, donde los individuos luchan con la ambigüedad y buscan claridad en medio del caos. En este espacio, las personas en transición pueden acceder a recursos internos y sistemas de apoyo externos para navegar por las agitadas aguas de la transición. Pareciera que nunca fuese a terminar, pero eventualmente lo hace.
Finalmente, el nuevo comienzo marca la culminación del viaje de transición. Esta fase se caracteriza por un propósito, energía y dirección renovados a medida que las personas aprovechan nuevas oportunidades y avanzan con confianza. Bridges nos recuerda: «Cuando estés listo para cambiar, aparecerán nuevas oportunidades casi mágicamente», enfatizando la naturaleza fortuita de los nuevos comienzos.
El desafío de pasar a otro desafío
A pesar de la promesa de un nuevo comienzo o de lo atractivo que podría parecer un nuevo puesto en el papel, la transición a un nuevo trabajo puede llegar a ser un desafío. Para muchas personas, dejar atrás las comodidades familiares de su función actual y aventurarse en territorio desconocido puede provocar miedo, duda y aprehensión.
Varios factores pueden contribuir a la falta de voluntad para aceptar el cambio, incluidos miedo al fracaso, incertidumbre sobre el futuro y apego al status quo. Además, las personas pueden sentirse perdidas cuando dejan atrás rutinas, colegas y entornos laborales familiares. Más específicamente, dedicas tanto tiempo y energía a construir relaciones o acostumbrarte a los procedimientos de una empresa que luego es difícil dejarlo ir.
Además, sortear las complejidades de las transiciones laborales requiere un delicado equilibrio entre introspección y acción. Implica evaluar las propias habilidades, intereses y valores para identificar oportunidades profesionales adecuadas mientras se buscan de manera proactiva oportunidades para establecer contactos, perfeccionar habilidades para entrevistas y elaborar currículums y cartas de presentación atractivas.
Sugerencias finales
Al embarcarse en el viaje de las transiciones laborales, considere las siguientes sugerencias prácticas para potenciar su recorrido profesional:
- Aceptar el cambio: reconocer que las transiciones son una parte natural de la evolución de la vida y aceptar el cambio como una oportunidad de crecimiento y transformación. Esto suena fácil, pero es una tarea difícil.
- Dejar ir el pasado: libere los apegos a viejos patrones y abrace las posibilidades del futuro, dejando de lado roles, relaciones y circunstancias obsoletas.
- Explore la zona neutral: acepte la ambigüedad de la zona neutral como un espacio para el autodescubrimiento, reflexión y exploración. Apóyese en la incomodidad y confía en el proceso de transición. En otras palabras, intente disfrutar del viaje.
- Aproveche el nuevo comienzo: aborde un nuevo comienzo con optimismo y entusiasmo, aprovechando oportunidades de crecimiento, aprendizaje y reinvención.
- Tome medidas: divida los objetivos de transición en pasos manejables y tome medidas proactivas para hacer realidad sus aspiraciones profesionales. Ya sea actualizando su currículum, asistiendo a eventos de networking o buscando educación superior, tome medidas concretas para alcanzar sus objetivos.
- Busque apoyo: rodéese de una red de apoyo de mentores, colegas y amigos que puedan ofrecerle orientación, aliento y perspectiva durante su viaje de transición. El coaching también podría ser una herramienta poderosa para ayudarle con las transacciones laborales.
En resumen, puede afrontar las transiciones laborales con confianza y resiliencia aceptando el cambio, abordando los desafíos de la transición y tomando medidas proactivas hacia sus aspiraciones profesionales. Recuerde, las transiciones no se tratan solo de llegar al destino; se tratan de aceptar el viaje y las oportunidades de crecimiento y autodescubrimiento.
Como ya se mencionó, el coaching podría resultar beneficioso en este complicado, pero apasionante período; si quieres descubrir tus objetivos y definir unos claros próximos pasos, no dudes en programar una sesión de coaching.
Alexander Martinez




